GLIFOSATO

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lunes, 6 de mayo de 2019

EL SEÑOR RODRÍGUEZ: REMATADOR SERIAL




DESDE HACE AÑOS VENIMOS DESENMASCARANDO AL MERCACHIFLE MAYOR DE LA CABA: EL SEÑOR RODRÍGUEZ

A PESAR DEL BLINDAJE MEDIÁTICO QUE LO PROTEGE, GRACIAS A LOS MILLONES DE NUESTROS IMPUESTOS GASTADOS PARA COMPRAR EL SILENCIO Y LA OBSECUENCIA...

ADEMÁS, TIENEN MAYORÍA AUTOMÁTICA EN LA LEGISLATURA, UNA FARSA DE DEMOCRACIA CAPITALISTA LISTA PARA LOS NEGOCIOS DE LOS AMIGOS EMPRESARIOS... (NOTA COMPLETA)





DE REMATE

El gobierno porteño busca vender doce terrenos de la ciudad para afrontar el pago de deuda pública que las propias gestiones macristas generaron. El proyecto de ley impulsado por el oficialismo fue presentado a fines de marzo en la Legislatura y lleva las firmas del jefe de gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, el jefe de Gabinete, Felipe Miguel, y el ministro de Economía y Finanzas, Martín Mura. Desde el inicio de la gestión del PRO en la ciudad, se perdieron más de 400 hectáreas de tierras públicas que pasaron a manos privadas. Se trata del doble del área de Puerto Madero.

La iniciativa del oficialismo pide autorización a los legisladores para la “enajenación por parte del Poder Ejecutivo” de doce lotes en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires, que ya cuentan con un trámite previo en la Legislatura. La mayoría corresponde a terrenos del Barrio Padre Carlos Mugica, más conocido como Villa 31, y una parte del predio donde actualmente funciona el Mercado de Hacienda, en el barrio de Mataderos. “El producido de las ventas que se realicen tendrán como destino específico el financiamiento de programas de infraestructura en salud, educación y vivienda, como así también a la cancelación de amortizaciones de deuda”, señala el proyecto.

En enero de 2018, el gobierno nacional autorizó a la Agencia de Administración de Bienes del Estado a transferir a la Ciudad inmuebles por un monto equivalente a 175 millones de dólares a cambio de que el gobierno porteño se hiciera cargo de la última etapa de la tan anunciada obra del Paseo del Bajo. Luego, en diciembre de 2018, la Legislatura porteña aprobó el convenio entre el gobierno local y el nacional a través del cual Nación le cedía esos terrenos a la Ciudad. Ahora, el PRO busca la vía libre de la Legislatura para rematar esas tierras. Para lograrlo, necesita que sea aprobado en la Comisión de Presupuesto y, luego, aprobar la ley con una mayoría especial de 40 votos, de los cuales tiene garantizados 34 votos del bloque de Vamos Juntos.

Consultada por PáginaI12 sobre este proyecto, la legisladora porteña de Nuevo Encuentro Andrea Conde expresó su preocupación por la falta de información sobre la iniciativa del oficialismo. “El proyecto deja mucho que desear en cuanto a información y todavía no queda claro cómo va a seguir porque lo presentaron de una forma muy general donde no se detalla para qué se van a vender esas tierras. Y eso es preocupante porque ponen a consideración un proyecto sin ninguna información de fondo”, aseguró.

“Nosotros venimos planteando que la venta de tierras hay que ponerla en un contexto de gestión del suelo urbano por parte este gobierno, tanto el de Mauricio Macri como el de Horacio Rodríguez Larreta. Porque no sólo se trata de la venta para el pago de deuda sino de cómo un gobierno neoliberal cree que no tiene que intervenir en el mercado del suelo y por eso no están interesados en tener terrenos disponibles. En los últimos dos años se vendieron terrenos equivalentes a doce canchas de River. Cuando se pone en esos términos, uno se da cuenta del modo en que han rematado la ciudad”, agregó la legisladora.

Además, señaló que la venta de esos terrenos le permitió a la Ciudad recaudar alrededor de 740 millones de dólares. “Más allá de que nosotros pensamos que ese suelo no tiene que estar para la venta, sino que tiene que ser suelo disponible para que la Ciudad intervenga en el mercado, la pregunta del millón ahí es qué hacen con ese dinero”, subrayó.

Además, se refirió al avance de la deuda pública en la Ciudad en los últimos doce años. “La deuda total a fines de 2018 es de 2862 millones de dólares y durante las gestiones de (Mauricio) Macri y (Horacio) Rodríguez Larreta la deuda de la ciudad creció 5,4 veces medida en dólares y 32 veces medida en pesos. Los datos son contundentes y tienen que ver con el modelo de gobierno que ellos tienen. Si se mira lo que están haciendo hoy a nivel nacional se ve que es lo que venían haciendo –y aún siguen haciendo– en la ciudad durante estos doce años”, analizó.

“El gobierno porteño justificó la toma de deuda con la realización de grandes obras públicas, muchas de ellas para cuestiones cosméticas y otras que tienen que ver con una mejor estructura para la ciudad. Algunas están bien, otras no. El problema es que en este momento de profunda crisis socioeconómica, mientras se arreglan plazas o se construye el Paseo del Bajo, las escuelas se están cayendo a pedazos y no hay comida para los pibes en los comedores escolares. Entonces, ¿dónde se pone el dinero de la deuda y de los recursos del Estado en esta coyuntura? Es una cuestión de prioridades”, enfatizó...



Los predios para enajenar

De los terrenos que pretende vender el proyecto impulsado por el oficialismo, la mayoría está ubicada en Retiro: tres que forman parte del polígono denominado “Barrio Padre Carlos Mugica”, más conocido como Villa 31, y otros seis que están en los alrededores del barrio como el terreno donde hoy funciona un importante supermercado, sobre la avenida Antártida Argentina.

A eso se le suma el 35 por ciento del Mercado de Hacienda, en Mataderos, que desde fin de año se mudará a Cañuelas, en la provincia de Buenos Aires. El proyecto detalla que “el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires mantendrá el dominio de la superficie destinada para uso y utilidad pública de acuerdo a lo que establezca la Ley de Desarrollo e Integración Urbana del Predio Mercado de Hacienda”, que equivale al 65 por ciento de ese terreno. Vale recordar que para este predio, que tiene un total de 34 hectáreas, hay una ley específica que ya fue aprobada en primera lectura por la Legislatura porteña y que cuenta con el apoyo de distintos sectores políticos. El objetivo del proyecto es “revitalizar ese barrio histórico” a partir de la instalación de un parque temático que incluirá “espacios verdes públicos para los vecinos”, que ocupará más del 20 por ciento del predio, y desarrollos inmobiliarios “donde se permitirán edificaciones que van desde los 12 a 22 metros” y habrá categorías comercial, sanidad, residencial, turístico o servicios.

Por último, se suman un inmueble en Bartolomé Mitre, que fue transferido por Nación a la Ciudad para el Parque de la Estación, un terreno que comparten los barrios de Almagro y Balvanera, con una superficie total de 14.117 metros cuadrados y un lote ubicado en Corrientes entre Dorrego y Humboldt, en el barrio de Chacarita.





Desde 2007, la deuda porteña se sextuplicó

Matías Barroetaveña es licenciado en Ciencia Política. Fue secretario de Empleo del Ministerio de Trabajo de la Nación y presidente de la Auditoría General de la Ciudad de Buenos Aires. Actualmente es el director del Centro de Estudios Metropolitanos. En diálogo con PáginaI12, analizó la deuda en la Ciudad de Buenos Aires y su impacto sobre la vida de los porteños.

–¿Cómo es la situación de la deuda pública en la Ciudad?

–En los últimos años el problema de la deuda volvió a ser uno de los temas principales a nivel nacional y en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires es algo que también viene creciendo. Si bien no tiene la dimensión que adquirió en lo nacional, si analizamos el periodo que va desde 2007 –cuando el PRO comienza a gobernar la ciudad– hasta hoy, la deuda se sextuplicó: en 2007, la deuda en dólares era de 500 millones y ahora está cerca de los 3000 millones de dólares. Esto complica la vida de los porteños porque el pago de intereses de esta deuda se va a acrecentando año a año y en 2019 va a representar el 8 por ciento del presupuesto cuando el comienzo de la gestión era el 0,8 por ciento. Esto quiere decir que el pago de la deuda le quita recursos a otras áreas como cultura, educación o salud, que son prioritarias para los vecinos de la ciudad.

–En general se habla mucho de la deuda a nivel nacional, pero la deuda de la Ciudad no suele estar en la agenda pública. ¿Cómo impacta esto en la vida cotidiana de los vecinos?

–Para entenderlo hay que pensarlo igual que lo que le pasa a un vecino cuando toma una deuda, la tiene que ir refinanciando a tasas muy altas y cada vez tiene que restringir más el dinero para otros gastos. Cuando uno tiene una deuda y esa deuda se va acrecentando por intereses, se convierte en una bola de nieve que es muy difícil de parar. En el caso de la Ciudad, esto se ve claramente cuando uno analiza las variaciones en el presupuesto: mientras que el peso de los intereses de la deuda sube al 74 por ciento, se recortan casi todas las otras partidas presupuestarias. Además, ante una situación de crisis como la que vivimos hoy con una fuerte caída de la actividad económica, baja la recaudación de ingresos brutos, que explica gran parte de los ingresos de la ciudad.

–¿Y qué rol juega, en este contexto, el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional?

–Lo que se ve es que la Nación le ha pasado responsabilidades a las provincias y la Ciudad de Buenos Aires. Claramente se está intentando bajar el gasto público a nivel nacional en una estrategia errada, como estamos viendo, porque es un perro que se muerde la cola. Y eso es así porque al bajar la actividad económica y bajar el gasto, baja la recaudación y se hace imposible cumplir con las metas que el propio gobierno se fija. Pero para las provincias y para la Ciudad de Buenos Aires el acuerdo ha implicado una baja en las transferencias que recibe de Nación. Por un lado, por el Fondo Nacional Solidario que implica una caída en los ingresos de la Ciudad de 870 millones para este año pero también por lo que fue el pacto fiscal, que implicó una caída de los recursos tributarios en torno a los 7.000 millones. Además, el aumento de tarifas y la búsqueda de bajar los subsidios del gobierno nacional hace que se transfieran gastos y servicios públicos –como el caso del transporte, AySA y la tarifa eléctrica– y ahí estamos hablando de 5 unos mil millones de pesos más.

–¿Por qué cree que no se habla tanto de la deuda en la Ciudad?

–La Ciudad de Buenos Aires es una ciudad rica que tiene un presupuesto exorbitante en términos comparativos con otros lugares y por eso puede sostener todavía algunos de los gastos que visiblemente en otros distritos no se pueden sostener. Pero hoy estamos en un cambio de época, que es el fin de la agenda estética donde se imputan recursos para gastos superfluos, cuando empezamos a ver que hay ratas en las escuelas, que siguen faltando vacantes escolares, que no hay insumos en las salitas ni en los hospitales y comienza a haber una demanda social de sostener estas cuestiones básicas, sobre todo frente a una clase media que empieza a no poder sostener los gastos básicos. El tema de la deuda es un tema central de la política porque habla de la autonomía del Estado para tomar decisiones.






DESDE HACE AÑOS VENIMOS DESENMASCARANDO AL MERCACHIFLE MAYOR DE LA CABA: EL SEÑOR RODRÍGUEZ. A PESAR DEL BLINDAJE MEDIÁTICO QUE LO PROTEGE, GRACIAS A LOS MILLONES DE NUESTROS IMPUESTOS GASTADOS PARA COMPRAR EL SILENCIO Y LA OBSECUENCIA.





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