lunes, 10 de junio de 2013

NOS TAPA LA BASURA






No sólo nos tapa el agua, en la gran ciudad de los carteles amarillos, sin obras de infraestructura y con total desidia hacia la vida y haciendas de los ciudadanos, también nos tapa la basura. Una cosa se vincula con la otra. Agua y basura son el cóctel perfecto para la ejecución de obras innecesarias, contratos millonarios y la gentrificación de sectores de la CABA, para que la especulación inmobiliaria fagocite los espacios públicos, y también privados, por qué no.
 
Las empresas contratadas para la limpieza de los sumideros no aparecen, o llegan después de las inundaciones. Los vecinos cuentan que cuando los camiones de esas empresas ven los sumideros con hojas, pasan de largo y no limpian. Un círculo vicioso.




.1

Germán Codina, autor de Ciudad basura, advierte sobre los efectos del colapso de los rellenos sanitarios en el área metropolitana de Buenos Aires.

“Hace más de 5 años y medio que el gobierno de la Ciudad no cumple con una ley. Desde el año 2007, cuando asumió Mauricio Macri, que no se vienen cumpliendo las metas establecidas de reducción de la cantidad de basura que los porteños hacemos enterrar en los rellenos sanitarios del conurbano”, afirma Codina.

Si Macri hubiera cumplido con la Ley de Basura Cero, reglamentada en 2007, hoy estaríamos frente a una situación manejable. Pero en vez de reducir, en cinco años, a la mitad la cantidad de basura que se entierra, se la aumentó un 50 por ciento. En 2006, fueron 1.400.000 toneladas. En 2012, tendrían que haber sido 700 mil. Fueron 2.100.000. ¡Tres veces más!

La solución de enterrar la basura en los llamados "rellenos sanitarios", cuestionada duramente por los ambientalistas y que pergeñó la última dictadura militar, agota su capacidad física de receptar residuos. El único relleno habilitado, de José León Suárez, recibe hoy unas 14.000 toneladas diarias, 6.000 de la ciudad. Pero en abril se completaría. Esto motivó el enojo público de Scioli con Macri en noviembre del año pasado y el acuerdo que firmaron a las apuradas el 4 de diciembre. En él, la ciudad se comprometía a reducir un 29% la cantidad de basura remitida al relleno al 1º de marzo. Tampoco se cumplió esa meta.



.2



“El esfuerzo primero del libro es tratar de divulgar esta problemática para que todos tengamos más elementos para discutir sobre políticas públicas en relación con la basura en la ciudad de Buenos Aires. Esto es un asunto central. El viejo sistema que tenemos está en crisis. Esperemos que el libro pueda ser un aporte en este sentido, para poder cambiarlo”, dice Codina.

La Coordinación Ecológica Area Metropolitana Sociedad del Estado (Ceamse), un organismo conformado por los gobiernos bonaerense y porteño, viene insistiendo desde hace más de tres décadas con el mismo sistema de recolección y gestión de residuos.

“Desde el año 1977, por disposición de la dictadura militar, se dejó de quemar la basura y se pasó a enterrarla, pero no en la Ciudad sino en el Gran Buenos Aires. Nuestra basura los porteños se la tiramos a los bonaerenses. Aparte, está el problema ambiental: envenenamos el suelo, el agua y afectamos la salud de las personas cercanas. En el 2003, se cerró el primer relleno sanitario en Villa Dominico, después de 10 años de lucha de los vecinos. Se dieron cuenta de que los gases tóxicos que emanaba produjeron una epidemia de leucemia infantil. En síntesis: hay una crisis que debemos afrontar, se agota la capacidad de los rellenos”, advierte el autor de Ciudad Basura.

Sostiene Codina que se espera que el relleno de José León Suárez complete su capacidad de recepción, muy pronto.


“Lo que resolvamos sobre los residuos nos afectará por los próximos 30 años”.

La gestión de los desechos es el tercer mayor presupuesto en la Ciudad. Y se lleva hasta el 40% de las partidas en el GBA. Sin embargo, para este periodista, el actual modelo de la CEAMSE "contamina".

Críticas al plan "Basura Cero".


La recolección de basura demanda del 20 al 40% de cualquier presupuesto municipal. Una montaña de dinero que parece no bastar. De hecho, trabajadores del CEAMSE avisaron que en los próximos meses la capacidad de los rellenos sanitarios del área metropolitana estará saturada.

"Lo que vaya a resolverse sobre el destino de los residuos nos va a afectar como sociedad por los próximos 30 años", señala el psicólogo y periodista Germán Codina, autor de Ciudad basura, un libro que busca abrir la discusión sobre qué hacer con los desechos de las grandes urbes argentinas.

Como la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que días atrás llamó a licitación para la "gestión" de sus residuos. Un gasto de $ 29 mil millones que los porteños deberán pagar a lo largo de 10 años.



.3


–¿Por qué un libro sobre la basura?

–Porque estamos frente a una crisis: pasado mañana nos va a tapar la basura y no vamos a saber por qué. No es una cuestión en la que estemos gastando poca plata. Después de Educación y Salud, la basura constituye el tercer presupuesto de la Ciudad. En los municipios bonaerenses, donde el servicio está privatizado, insume el 42% del presupuesto en promedio. Y, encima, para hacer cosas que están mal hechas. Todos llevamos la basura a José León Suárez (San Martín) y la enterramos ahí.


–No por mucho tiempo…

–Los propios trabajadores del CEAMSE advirtieron que en breve se agotaría su capacidad. El relleno de González Catán sólo sirve para recibir la basura de La Matanza, y hay una orden judicial para cerrarlo. Berisso, La Plata y Ensenada tienen un relleno en Punta Lara, pero también la justicia instruyó su cierre.

–¿Qué puede pasar?

–Que no haya ningún lugar donde llevar la basura. Los trabajadores del CEAMSE piden que se amplíe el terreno (del Complejo Ambiental Norte III), pero para eso debería autorizarse el uso del predio de Campo de Mayo, lo que haría que el relleno se acerque a los vecinos de Don Torcuato y ellos no tienen ninguna gana de que les lleven la basura. Por otro lado, los rellenos contaminan el ambiente. De hecho, hace 20 años, se alcanzó la capacidad máxima en Villa Domínico (Avellaneda) y el CEAMSE tomó la decisión, implementada por la empresa Techint, de hacer colinas en vez de relleno.

–¿Qué es el relleno?

–Es un terreno bajo, que se excava y se cubre con arcilla y se le suma una capa de polietileno. Luego se entierra la basura y se la tapa para que no produzca mal olor. Y cuando se termina de completar todo se hace una cubierta con pasto. Se hace en terrenos bajos con la idea de recuperarlos como espacios verdes, pero en Villa Domínico hicieron colinas de hasta 25 metros de altura y se descontroló.

–¿Qué sucedió?

–Entre otras cosas, el basural entraba en combustión espontánea, que lo llevan a emitir gases tóxicos, cancerígenos. Se enteraron los vecinos cuando tuvieron una epidemia de leucemia infantil. Después de 10 años de lucha, consiguieron que lo cerraran en 2003. Ahora nadie quiere rellenos sanitarios cerca de su casa. La Ciudad de Buenos Aires tiene una crisis porque los bonaereneses no quieren recibir basura de los porteños, que cada cual se arregle con la suya.

–¿Por qué Macri no aplica la ley de "Basura cero"?

–Es incomprensible porque ya estaba en marcha cuando asumió. Había empezado a aplicarse en la gestión de (su predecesor Jorge) Telerman a partir de mayo de 2007. (En aquel entonces), la Ciudad tenía el 25% de sus cuadras con containers, una parte de ellos para residuos reciclables y la gente se había acostumbrado a usarlos, pero, cuando llegó Macri, se desbarató todo. Cuando lo 'apretaron' (al jefe de gobierno) desde la provincia, empiezan a hacer a tontas y locas algunas cosas como poner containers en todos lados sin explicarle a la gente cómo utilizarlos. Y desarmaron lo poco que estaba armado. Ahora, los vecinos sacan la basura a cualquier hora y en cualquier lado. Se arruinaron los containers poniéndole escombros y restos de muebles y como tienen rueditas, la gente se los saca de encima para no tenerlos frente a su casa. Ahora estamos peor.

–¿A quién favorece esta situación?

–Es tonto porque nadie se beneficia con hacer las cosas mal.

–¿Las empresas tampoco?

Las empresas hacen su negocio. Si las contratan para recoger basura y tirarla al río, eso es lo que van a hacer. Ya no cobran más por peso. Ahora supuestamente cobran por área limpia. En los contratos para las licitaciones del 2014, cuando se firmarán acuerdos por 10 años, no hay parámetro objetivo que describa qué es un área limpia. De hecho, el ministro de Ambiente y Espacio Público, Diego Santilli, no quiere que las juntas comunales ejerzan el control.

–¿No es ese una atribución de las comunas?

–Las comunas están vaciadas de todas sus funciones ejecutivas. Antes, hasta 2008, por contrato, había comisiones vecinales que determinaban si las empresas cumplían con sus servicios. En general, lo que ocurría era que los vecinos dictaminaban que no cumplían y los gobiernos igual les pagaban.

–¿Está bien diseñada la licitación para la basura que regirá en la Ciudad los próximos 10 años?

–La licitación es para la recolección de los llamados residuos húmedos. En principio tiene dos problemas. Uno, es que nadie dice qué se va a hacer con ellos, cuando los rellenos sanitarios disponibles están agotados. El otro es que "húmedos" es un concepto ambiguo que incluye a los residuos orgánicos, que se podrían utilizar en la Ciudad para generar biogás o para compostarlos y generar tierra fértil. Pero la gestión actual le dice a los vecinos que "húmedos", además de los restos orgánicos, por caso restos de comida, incluye los papeles y plásticos sucios, metales y vidrios rotos.

–¿Y cuál es el problema?

–Que no sirve de nada recolectarlos mezclados.







No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...