ACTUALIZACIÓN

viernes, 2 de noviembre de 2012

LA NEGOCIACIÓN DE LA NEGOCIACIÓN






Sorpresa. Indignación. Impotencia. Bronca. La militancia porteña, agrupaciones políticas, sociales y vecinales, arquitectos comprometidos, urbanistas consecuentes, y vecinos movilizados (que hace años vienen señalando las falencias de gestión del gobierno macrista, que vienen develando la trama neoliberal que todavía reina en la ciudad, y que criticaron los negociados del juez federal de Quilmes, Luis Antonio Armella) no pueden entender cómo, de la noche a la mañana, la Legislatura se burló de todos, y los proyectos, las luchas y las esperanzas populares, se fueron por la canaleta de los negociados inmobiliarios...  



Leemos en Página 12: «La construcción del consenso en Capital», más como patética ironía que como descripción de un hecho festivo...


Un acuerdo, impensado hasta hace días atrás, entre legisladores kirchneristas y del PRO, permitió anoche la aprobación de proyectos clave, tanto para el macrismo como para el gobierno nacional. Se trata de los proyectos inmobiliarios y para la construcción de viviendas sociales, impulsados desde la Nación, y la venta del Edificio del Plata para la construcción de un Centro Cívico, proyecto insignia de la gestión de Mauricio Macri. No entró en el paquete el permiso para construir un barrio de lujo, un proyecto impulsado por IRSA en terrenos ubicados entre Puerto Madero y La Boca. Al frente de las negociaciones estuvieron el viceministro de Economía, Axel Kicillof, el titular de la Anses, Diego Bossio, y el vicepresidente de la Legislatura, Cristian Ritondo. La oposición más tenaz de algunos diputados del interbloque kircherista hizo peligrar el acuerdo, que requería de cuarenta votos para su aprobación. Legisladores de los bloques Proyecto Sur, Buenos Aires para Todos y Coalición Cívica rechazaron lo que consideraron “un pacto destinado a habilitar diversos negociados millonarios”.

 
El paquete consensuado entre el PRO y el kirchnerismo incluye los siguientes proyectos:


    ►Una iniciativa presentada por los presidentes de bloque Juan Cabandié (Frente para la Victoria), Aníbal Ibarra (Frente Progresista Popular) y Gabriela Cerruti (Nuevo Encuentro) para rezonificar terrenos de Caballito, Palermo y Liniers destinados a la venta a emprendedores privados para la construcción de viviendas destinadas a la clase media. El producto de la venta de esos terrenos será destinado a las obras de soterramiento del Ferrocarril Sarmiento. De la totalidad de esos terrenos, será vendido el 35 por ciento, mientras que el 65 por ciento restante será cedido a la Ciudad para ser destinado a espacios públicos. Los edificios a construir no deberían tener más de nueve pisos.


    ►Un proyecto presentado por los mismos legisladores para rezonificar  terrenos ferroviarios en Nueva Pompeya y Parque de los Patricios, propiedad del Estado nacional, para la construcción de viviendas sociales del plan Pro.Cre.Ar.


    ►La cesión por 30 (treinta) años de 37,5 hectáreas del Parque Roca a la empresa Centro de Transferencia de Cargas Administradora SA para la construcción de un centro concentrador logístico, con importantes exenciones impositivas. Ese espacio hoy está destinado a actividades deportivas y de recreación. El proyecto fue presentado por el jefe de Gobierno.


    ►La aprobación de la venta del Edificio del Plata, una importante sede de la administración porteña ubicada a dos cuadras del Obelisco, con el fin de construir un Centro Cívico. Esa nueva sede, de acuerdo con el proyecto del PRO, iba a construirse en terrenos del Hospital Borda, pero en el texto que se consensuó al final no se dio precisión del lugar donde se debería construir, aunque aclara que se hará en el sur de la ciudad.


    ►La creación de un , en el barrio de La Boca, que establece exenciones impositivas para emprendimientos vinculados con la cultura.



LA NEGOCIACIÓN  DE  LA  NEGOCIACIÓN


Lo que se aprobó ayer comenzó a gestionarse días atrás, cuando el viceministro Kicillof y el titular de Anses, Diego Bossio, convocaron a los diputados Cabandié y Cerruti. En el encuentro consensuaron la presentación de los proyectos que promueven la rezonificación para la construcción de viviendas, anunciados en octubre por la presidenta Cristina Kirchner. Las iniciativas fueron firmadas también por Ibarra.

Luego llegó el turno de la negociación legislativa: para aprobar los proyectos impulsados por el gobierno nacional, el negociador del PRO, Cristian Ritondo, puso sobre la mesa un rosario de polémicos proyectos que no puede sacar con sus propios votos: desde la venta del Edificio del Plata hasta la aprobación del megaemprendimiento Santa María del Plata, del grupo IRSA, en terrenos de la ex Ciudad Deportiva de Boca Juniors.

Fue allí donde se generó el cortocircuito: numerosos legisladores del kircherismo y sus aliados se negaban a votar semejantes concesiones. Tuvo que acercarse el propio Kicillof a la Legislatura para convencer a los jefes de bloque sobre “la importancia que para el gobierno nacional tiene la aprobación de esos proyectos”, por lo cual era “negociar con el gobierno del PRO y conceder”, reveló a este diario una fuente legislativa. Incluso manifestó la disposición del gobierno nacional de otorgar los avales para el endeudamiento requerido por el gobierno porteño para las demoradas obras hidráulicas en la cuenca del arroyo Vega. “Quedó claro que la decisión del gobierno nacional es intervenir territorialmente y poner plata en la Ciudad”, confió la fuente.


Las reuniones entre los bloques se prolongaron hasta la noche, cuando se logró el consenso con la mayoría de los legisladores del interbloque kircherista. “Nos están pidiendo cosas que son irrenunciables”, dijo a este diario la diputada María José Lubertino (FpV), en referencia al proyecto de construir un Centro Cívico en terrenos del Hospital Borda o el proyecto de IRSA.


“Pusimos todo en la balanza y concluimos que son herramientas que van a permitir la reactivación de la industria de la construcción y la creación de vivienda en la Ciudad”, argumentó María Elena Naddeo (FPP), en diálogo con este diario. Respecto de la controvertida venta del Edificio del Plata, la legisladora ibarrista explicó que se resolvió apoyar la iniciativa porque “se excluyó la mención a los terrenos del Borda: nos parece bien que se construya un nuevo centro administrativo en el sur de la Ciudad, pero nos vamos a seguir oponiendo a que se hagan en el hospital”. En el mismo sentido se manifestó Gabriela Alegre (FpV).


DISTRITO DE LAS ARTES


El bloque ibarrista rechazó al proyecto que crea el . La posición fue adelantada por la diputada Susana Rinaldi, que consideró la iniciativa como “un negociado inmobiliario enmascarado, que no está dirigido a favorecer a los artistas, sino a distintos empresarios que se beneficiarán con la exención impositiva que les permitirá deducir ingresos brutos en cualquier otra zona de la Ciudad, aunque sea con actividades que nada tengan que ver con la creación artística”. “Ese proyecto pone en riesgo la identidad de una zona porteña histórica, para convertirla en un polo comercial y turístico”, advirtió. Sin embargo, el proyecto igual fue aprobado porque necesitaba 31 votos.


“Queremos construir más de 4.500 viviendas en la Ciudad, las mismas viviendas que el macrismo no construyó”, defendió su voto el kirchnerista Francisco Nenna.


PARQUE ROCA


“Hay proyectos que pueden discutirse, como el de la construcción de viviendas, pero la cesión de 37 hectáreas en el Parque Roca no implica ningún beneficio para la Ciudad y no cuenta con estudio de impacto ambiental previo”, dijo a Página/12 el diputado Adrian Camps (PSA-Proyecto Sur).


Sobre ese punto también se manifestó, fuera del recinto, la defensora adjunta del Pueblo porteño Graciela Muñiz: “Una empresa privada se hace de un espacio verde de la Ciudad sin contraprestación y les quita a los vecinos un lugar estratégico para actividades recreativas. Se trata de un vaciamiento de los espacios verdes de la Ciudad”, advirtió.

 
EL  LABERINTO  LEGISLATIVO


Sólo ese proyecto tenía dictamen de comisión. El resto no había sido tratado previamente, por lo cual el cuerpo legislativo se constituyó en comisión para debatir cada una de las iniciativas. Para entonces, los legisladores opositores que criticaron el acuerdo se retiraron del recinto.

Pero antes no se privaron de hacer durísimas críticas: “Este pacto no empezó hoy, sino cuando el PRO votó la ley de ART”, dijo Alejandro Bodart (MST).

“Nos están imponiendo una mayoría a la atropellada”, señaló Rafael Gentili (Proyecto Sur).

“No se ponen de acuerdo con el subte ni con la policía, pero sí para los negocios”, agregó Rocío Sánchez Andía (ARI).

Por su parte, los diputados Cerruti, Alegre, Cabandié, Lubertino y Alejandro Amor defendieron el acuerdo sobre la base de apoyar la construcción de vivienda social en la Ciudad, una asignatura pendiente del macrismo.

“Nosotros no pensamos la Ciudad escindida de la Nación y, para el proyecto político que integramos, el plan Pro.Cre.Ar tiene una centralidad estratégica fundamental para sostener el nivel de actividad económica y dar respuestas a los habitantes del territorio porteño que el PRO no contempla.”





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